Comentario
“El
secreto de Paraguarí”
de Alejandro
Hernández y Von Eckstein
Por prof.
Lic. Flora Aquino
Foto: La Nación
En la novela de Alejandro Hernández, titulada “El secreto
de Paraguarí” puede apreciarse la versatilidad del escritor al sumergir al
lector a una aventura asombrosa. La mayor parte de las narrativas literarias de
ficción que encontramos en Paraguay se enfocan mucho en el realismo y
naturalismo del contexto histórico y socio-político del país, es raro encontrar
autores que tomen elementos propios de la cultura y logren atrapar al lector
dentro de lo maravilloso o fantástico. Sin embargo, con la narrativa de Hernández
todo esto es posible. La balanza de este autor se inclina a lo nuevo,
atractivo, innovador y placentero de la literatura, y es esto justamente lo que
puede apreciarse al adentrarse en el secreto que guarda la emblemática ciudad
de Paraguarí.
En la novela, Jorge, es un chico adolescente que junto a
su prima Claudia, su tía Alison y la magnifica experiencia de la imaginación
logran retratarnos la ciudad como un lugar donde lo fenomenal puede ocurrir.
La novela empieza cuando Jorge se dispone a ir de
vacaciones en la casa de la tía Alison, en Paraguarí. Ya desde el inicio tiene
contacto con un viaje del tiempo, que resulta ser nada más y nada menos que el
Padre José Manuel Peramás, quién posteriormente juega un papel fundamental en
la historia.
Acompañando a la tía Alison, que es arqueóloga, descubren
unas misteriosas inscripciones debajo de una estatua, en lo que sería una
cripta ubicada en el Cerro Santo Tomás, de Paraguarí. Y a partir de este
momento inicia lo más desafiante de la historia. Junto con el Padre Peramás,
ellos logran encontrar una reliquia oculta desde tiempos antiguos, relacionada
incluso a la famosa historia de Atlantis, el pretérito, presente y futuro
logran converger al mismo tiempo cuando el libro que encuentran les permite hacer
viajes en el tiempo. Saber, imaginar y creer son los tres elementos que estos
intrépidos jovencitos deben aprender a dominar para ser guardines de la más
grande reliquia que ha existido, y que por supuesto, se encuentra en Paraguay.
La vacación se convierte en una experiencia inolvidable,
que logra transportar incluso al lector, pasando por las reducciones jesuíticas,
la batalla de Paraguarí, y de nuevo al presente.
Es un libro que te enseña a confiar en ti mismo, que te
abre las puertas a la imaginación, al bello mundo de lo verosímil, donde lo
único que necesitas es creer para que todo se haga realidad.
La novela consta de 106 páginas y 9 capítulos. El lenguaje
es claro, sencillo, fácil de entender. Predomina la narración y descripción constante
de los lugares, acciones, personajes. La lectura resulta rápida, amena y
atrapante. Las ilustraciones realizadas por Gerardo Baró, dan un plus a la comprensión
de la historia. El producto final es una verdadera reliquia para el mundo
literario.