Comentario valorativo sobre la novela
«El
cetro del Tahuantinsuyo» del escritor Alejandro Hernández y von Eckstein
Por prof. Lic. Flora Aquino
“Es mil veces mejor lo que esboza nuestra mente con la
lectura,
que la visión óptica que construye el hombre” F.P. Aquino.
En la novela del prolífico escritor, Alejandro Hernández
y von Eckstein puede apreciarse lo fantástico de la mente humana, como bien lo
dice al iniciar la narración: «La mente es la más poderosa y eficiente máquina
del tiempo, con ella podemos viajar a cualquier época o lugar con solo desearlo».
Es cierto que la mente puede ser como una máquina que puede transportarnos a
dónde queramos, pero poco puede hacerse si es que no desarrollamos la capacidad
de la imaginación.
Ahora bien, la novela inicia con el viaje
realizado por un escritor a la emblemática ciudad del Machu Picchu. El encuentro
con el que sería su guía, Yupanqui, hace que él sea arrebatado al pasado.
Inmediatamente el tiempo cambia y la historia se sitúa a finales del Imperio
Inca.
La naturaleza juega en todo momento un papel
transcendental para que el personaje pueda lograr su cometido. Dentro de lo exuberante
de la misma el transcurso de la aventura se vuelve cada vez más peligrosa.
Personajes históricos convergen con una única finalidad,
guiar al escritor para que cumpla con su destino y pueda mantener a salvo el
Centro del Tahuantinsuyo.
Lo fantástico y maravilloso converge frente a los
ojos de nuestro personaje principal, incluso esto se da desde el momento en el que él
viaja en el tiempo y se observa un acontecimiento inverosímil y difícil de
aceptar.
El libro se vuelve cada vez más intenso y
emocionante a medida que va llegando al clímax y el desenlace. El recorrido a
través de las 104 páginas se transita de manera cautelosa y detallada pues la
riqueza del lenguaje y los datos históricos incluidos hacen que uno deba repasar
constantemente el norte en la brújula literaria.
En cuanto a la intencionalidad comunicativa, este
es un libro que nos deja enseñanzas, valores, nos ayuda a preciar la cultura, la historia de un pueblo, nos anima a no olvidar nuestras raíces,
como se cita en el mismo libro: “ la integración real y moderna de los pueblos
no debe cimentarse sobre la base de la riqueza y el intercambio de esta, sino
sobre la historia común de sus habitantes, el respeto a las demás, a su
cultura, al mundo y a la vida que sobre, debajo y encima de él se desarrolla”,
y es así, el respeto a la vida, la cultura y la historia debe primar por sobre
todo.
La lectura de la novela se convierte en una
verdadera travesía por el tiempo y el espacio, por geografías increíbles y
majestuosas. Las hermosas ilustraciones con las que cuenta la obra hacen que la
lectura sea más vívida de lo normal, y tú ¿estás listo para vivir una aventura
inigualable? Se dice que para viajar no hay mejor nave que un libro, y con Alejandro
Hernández esto puede comprobarse.

