jueves, 20 de mayo de 2021

Comentario valorativo sobre la novela: «El cetro del Tahuantinsuyo» del escritor Alejandro Hernández y von Eckstein. Por Prof. Lic. Flora Aquino

 

Comentario valorativo sobre la novela

 «El cetro del Tahuantinsuyo» del escritor Alejandro Hernández y von Eckstein

Por prof. Lic. Flora Aquino

Imagen de la portada (Edición 2019)


“Es mil veces mejor lo que esboza nuestra mente con la lectura,

 que la visión óptica que construye el hombre” F.P. Aquino.


En la novela del prolífico escritor, Alejandro Hernández y von Eckstein puede apreciarse lo fantástico de la mente humana, como bien lo dice al iniciar la narración: «La mente es la más poderosa y eficiente máquina del tiempo, con ella podemos viajar a cualquier época o lugar con solo desearlo». Es cierto que la mente puede ser como una máquina que puede transportarnos a dónde queramos, pero poco puede hacerse si es que no desarrollamos la capacidad de la imaginación.

Ahora bien, la novela inicia con el viaje realizado por un escritor a la emblemática ciudad del Machu Picchu. El encuentro con el que sería su guía, Yupanqui, hace que él sea arrebatado al pasado. Inmediatamente el tiempo cambia y la historia se sitúa a finales del Imperio Inca.

La naturaleza juega en todo momento un papel transcendental para que el personaje pueda lograr su cometido. Dentro de lo exuberante de la misma el transcurso de la aventura se vuelve cada vez más peligrosa.

Personajes históricos convergen con una única finalidad, guiar al escritor para que cumpla con su destino y pueda mantener a salvo el Centro del Tahuantinsuyo.



Lo fantástico y maravilloso converge frente a los ojos de nuestro personaje principal, incluso esto se da desde el momento en el que él viaja en el tiempo y se observa un acontecimiento inverosímil y difícil de aceptar.

El libro se vuelve cada vez más intenso y emocionante a medida que va llegando al clímax y el desenlace. El recorrido a través de las 104 páginas se transita de manera cautelosa y detallada pues la riqueza del lenguaje y los datos históricos incluidos hacen que uno deba repasar constantemente el norte en la brújula literaria.

En cuanto a la intencionalidad comunicativa, este es un libro que nos deja enseñanzas, valores, nos ayuda a preciar la cultura, la historia de un pueblo, nos anima a no olvidar nuestras raíces, como se cita en el mismo libro: “ la integración real y moderna de los pueblos no debe cimentarse sobre la base de la riqueza y el intercambio de esta, sino sobre la historia común de sus habitantes, el respeto a las demás, a su cultura, al mundo y a la vida que sobre, debajo y encima de él se desarrolla”, y es así, el respeto a la vida, la cultura y la historia debe primar por sobre todo.

La lectura de la novela se convierte en una verdadera travesía por el tiempo y el espacio, por geografías increíbles y majestuosas. Las hermosas ilustraciones con las que cuenta la obra hacen que la lectura sea más vívida de lo normal, y tú ¿estás listo para vivir una aventura inigualable? Se dice que para viajar no hay mejor nave que un libro, y con Alejandro Hernández esto puede comprobarse.


domingo, 16 de mayo de 2021

Poema: «Todos los cielos son iguales» (Pedro Salinas)

 

Comentario valorativo sobre el poema:  «Todos los cielos son iguales» (Pedro Salinas). Por prof. Lic. Flora Aquino

En el poema del excelentísimo Pedro Salinas, puede apreciarse el tratamiento de un tema muy sublime; el de la naturaleza y la condición humana. En "Todos los cielos son iguales" queda al descubierto la fragilidad humana, esa misma fragilidad que nos hace únicos. Comparando con lo exuberante de la naturaleza nos dice que a pesar de las diferencias individuales todos al final de la vida podemos vernos con el mismo reflejo que el otro, y no me refiero al espejo tradicional, te hablo de ese largo y hermoso espejo que representa la vida. 

Salinas dice que: 

«Los cielos son iguales.

Azules, grises, negros,

se repiten encima

del naranjo o la piedra»


Los seres humanos podemos ser como el cielo, cuando muestra todo su esplendor con el azul de su tinte, o podemos ser grises, como un día largo tormentoso, o incluso negros, aislados y solitarios, pero a pesar de esas diferencias podemos ver el valor de la vida, vivirla al máximo y encontrarnos como náufragos en los cielos, distantes en lo alto de las constelaciones. No importa cuán diferente seamos todos podemos al final del día ser iguales.

A continuación, disfruta la lectura del poema: 


 Todos los cielos son iguales 

Los cielos son iguales.
Azules, grises, negros,
se repiten encima
del naranjo o la piedra:
nos acerca mirarlos.

Las estrellas suprimen,
de lejanas que son,
las distancias del mundo.
Si queremos juntarnos,
nunca mires delante:
todo lleno de abismos,
de fechas y de leguas.
Déjate bien flotar
sobre el mar o la hierba,
inmóvil, cara al cielo.

Te sentirás hundir
despacio, hacia lo alto,
en la vida del aire.

Y nos encontraremos
sobre las diferencias
invencibles, arenas,
rocas, años, ya solos,
nadadores celestes,
náufragos de los cielos. 

Pedro Salinas. La voz a ti debida (fragmento) 
Extraído de Lengua y Lit. 8. Santillana (2017). P.58.

Comentario valorativo sobre la novela: «El cetro del Tahuantinsuyo» del escritor Alejandro Hernández y von Eckstein. Por Prof. Lic. Flora Aquino

  Comentario valorativo sobre la novela  «El cetro del Tahuantinsuyo» del escritor Alejandro Hernández y von Eckstein Por prof. Lic. Flora A...